Las ventanas grandes.

Me gustan las ventanas grandes, aunque no sea bueno el paisaje.

Son el medio perfecto para que mi mente viaje,

Por entre los árboles, subiendo a las nubes y jugueteando con las aves,

A pesar de lo grato de mi rutina, las ventanas grandes son incomparables.

 

Se siente libertad,

Dejan entrar la luz,

El panorama tiene más amplitud,

Puedes ver los cambios del día y la vida.

 

Tengo una fascinación por las ventanas grandes.

No importa el tamaño de la habitación, la ventana es lo que importa,

Para poder centrar en ella la mirada,

Y en mis días faltos de inspiración contemplar de este mundo a sus habitantes.

Los amigos y los amantes.

Dos amigos se aman con el alma,
se abrazan sintiendo el calor de una amistad:
amistad que viven al abrir sus corazones,
donde sin egoísmo, el amor es rey.

Dos amantes se encuentran, y el deseo arde en ellos;
cada rincón de sus cuerpos se conoce a perfección.
Más, en cada encuentro vuelven a descubrirse.
Sus labios sedientos de besos, se sacian del placer.

Dos amigos se encuentran, y se alegran sus miradas;
no hay un rincón de sus corazones que no conozcan.
Más, al encontrarse dejan fluir sus emociones;
sedientos de cariño permiten que sus almas se abracen.

Los amigos se aman con el corazón,
los amantes con sus cuerpos.
Los amigos se buscan con la mirada,
los amantes con la pasión.
Los amigos permiten que sus manos se toquen,
los amantes que sus pieles se apasionen.

Los amigos abren sus corazones al amor,
los amantes desnudan sus cuerpos a la pasión.

Junior García
Puerto Rico
Enero 19, 2014

El tiempo.

Es el tiempo un momento sin retorno,
Es una sonrisa o una caricia que parecen divinos,
¿Es acaso una línea recta el tiempo?
¿Es ese tiempo encarnado en un reloj el regente de los vivos?

Es lo más valioso de nuestra vida, el tiempo,
Hay que ser inteligentes para saber a quién se lo dedicamos,
Quisiera poder detener cada momento…
En que libremente podemos amarnos.

No sé si seas la fantasía de un momento,
Puede que gaste mi energía y mi ser…
En un futuro proyecto.
Quiero que sepas todo lo que por ti siento.

Sea en este día,
Sea mañana,
Sea en las próximas horas, cuando sea que te tenga me causa alegría,
Y es en tu calor donde se mantiene encendida de mi vida la llama.

¿Tienes honor?

Qué difícil es que alguien cumpla su palabra.

La cuestión con nuestra modernidad es que ya no tiene valor alguno lo que se dice o escribe, todo se ha hecho tan desechable como el aparato con el que escribo estas letras.

 

En mi caso crecí con el sentido del “HONOR” que decían mis abuelos, la palabra de honor al decir: ahí estaré, ahí nos vemos, así lo hacemos, “HONOR” que en estos días ha caducado, pues es más fácil ignorar lo que hemos dicho que hacer lo que debemos.

 

El peor de los casos es no ser congruente pues con la tecnología tan avanzada, ¿no podemos llamar y decir no podre? ¿un mensaje que diga no llegare? ¿Es tan difícil decir desde el principio NO? ¿Por qué no somos honestos?

 

Es una falta de educación el no poder comunicar, aunque sea de último momento una decisión, pero si dejamos la educación de lado, es de alguien carente de carácter él no cumplir lo que se ha dicho, en lo que se ha quedado, hemos dejado de entender que nuestras palabras son como un contrato verbal, las cuales tienen valor y si nuestras palabras no valen nada, la persona que no honra su dicho vale menos aún.

 

Si algo le falta a la “sociedad actual” es valorar, una amistad, el café de las mañanas, el aire que respiramos, la sombra de un árbol y por ello vamos por el mundo desechando a las personas que nos tienden la mano, desdeñando la ilusión de un verdadero amor y cualquier sentimiento que pudiera crecer a nuestro rededor.

 

Cobardes! Todos aquellos que se esconden tras la supuesta capa de invisibilidad que les dicta: si lo ignoras desaparece, lo que no se ve no se siente, no es de mi interés y cualquier otra excusa que les brinde su amarga existencia.

 

En su naturaleza esta lanzar la piedra y esconder la mano, huir, desaparecer y no enfrentar el error.

 

¿Es parte de nuestra humanidad?

 

Desde pequeño me enseñaron cuida tus palabras porque se vuelven acciones, cuida de tus acciones que se vuelven destino y el destino tiene modos de hacerte pagar tus errores.

 

Yo vivo con la congruencia de mis palabras y actuó según mis principios,

Tengo la convicción de decir claramente NO si no estoy de acuerdo,

No voy por ahí haciendo y cancelando compromisos,

Y procuro ser en la vida de los demás un bello recuerdo.

 

¿Que tan importante eres?

“Es agradable ser importante, pero es más importante ser agradable”
Es lo que leí alguna vez.
Entonces ¿porque la gente se siente importante?
Supongo que como a las pesadillas, depende de cómo lo veas.

Si el deseo es el mayor de nuestros males.
Ha sido mi culpa el otorgarte demasiada importancia.

Por lo tanto, desearía haber podido entender antes las cosas:
El valor que yo le daba a tu presencia no es el mismo que me otorgas,
Si bien todos tenemos prioridades,
Nunca dejare de pensar que aún hay sinceras amistades.

Amigos…

En la actualidad con las maravillas electrónicas, decimos hacer amigos por todo el mundo, incluso sin conocernos en persona.

Pero la experiencia nos muestra que la fortuna de ser un amigo o tener un amigo verdadero es un tesoro invaluable con el que pocos podemos contar.

Es que vamos perdiendo el valor de las palabras, un conocido es cualquier persona y puede que nos caiga bien, puede que nos agrade su compañía, pero una amistad requiere tiempo, necesita de la importancia merecida.

Ahora le decimos amigo a quien sea con tal de mostrarnos joviales, espontáneos, sociales… pero le hemos restado el real significado a la palabra AMIGO, que envuelve mucho más que una palabra hipócrita en una frace sin sentido.

Son mis amigos quienes encontré en la vida por casualidad, personas a quienes admiro y respeto, son mis amigos brillantes estrellas del firmamento que completan mi existencia y me ayudan a caminar.

Padre.

No es aquel que engendra, pues cualquiera puede regar su semilla sin ser responsable de su familia.

Tampoco es aquel abnegado personaje que en pos de la felicidad de los suyos abandona cualquier sueño propio entregando sus fuerzas y vida a una bola de malagradecidos engendros adictos de la tecnología.

 

Un padre enseña con alegría.

Corrige con pesadumbre.

Ama sin el debido reconocimiento.

Es valiente a pesar de las circunstancias.

 

Un padre tiene los chistes más tontos.

Las conversaciones más amenas.

Los brazos más apapachadores.

Y un corazón lleno de bondad.

 

Pues a pesar de que pudo soñar en grande, tolera la rutina del empleo por su familia.

Y aun teniendo tremendas ganas de renunciar, al ver los frutos de su amor decide continuar.

Puede que le falte ropa, puede que le falten zapatos, puede que le duela un diente, pero es papá quien en casa más fuerza tiene.

Con todo y los años que le anteceden.